Paranormales: Contra (Cleopatra Records, 2020)

El éxito de los estilos y subgéneros musicales suele llevar a una cierta estandarización de sus temas. De repente, una banda o un conjunto de grupos ganan notoriedad, y se convierten en una especie de agujero negro, alrededor de cuyo sonido empiezan a gravitar multitud de otras tantas bandas hasta que se convierten en una «escuela» de estilo reconocible.

Esto, como todo, tiene su lado positivo. Si acabas de descubrir a Actors y te flipa su música, inevitablemente buscarás bandas parecidas y acabarás encontrando a gente como Undertheskin. Lo bueno se acabará cuando, tras escuchar muchas bandas del estilo, dejes de encontrar lo que las hace reconocibles y únicas, y todo te parezca lo mismo.

En el caso de los grupos españoles oscuros/alternativos, suelo tener la impresión de que se alejan bastante de los sonidos de moda dentro de la escena. Es difícil encontrar una banda «estándar» que se adhiera a un estilo al cien por cien y al mismo tiempo tenga calidad y personalidad; las que cuentan con ello suelen labrarse un camino distinto.

Foto promocional de Paranormales (mayo 2020)

Paranormales, un cuarteto procedente de Barcelona, se acercan bastante a esa búsqueda. Su postpunk/darkwave es fácilmente reconocible y se puede emparejar con las bandas que están revisando el género, sirviéndose tanto del rock como de la electrónica. Al igual que los susodichos Actors, su sonido es actual y urbano, una versión remozada del postpunk clásico. Lo que diferencia a Paranormales de la corriente mayoritaria y anglófila se debe probablemente a sus raíces españolas.

En su segundo LP, Contra, esa herencia cultural se muestra de pleno ya en los tres primeros temas. Doctrina, Camino y Vida dejan claro el uso del castellano, y además muestran en las melodías vocales la influencia del pop-rock y el techno-pop hecho en España. La voz de Ana Ruiz suele dotar a los temas de ese aire más pop (aunque demuestra registros más sombríos a lo largo del álbum), mientras que la de J. Carlos conduce algunos temas más experimentales y duros. Sin embargo el estilo de los instrumentos, esa mezcla de cajas de ritmos, sintetizadores y guitarras, tiene un sabor más europeo, más internacional.

Disciplina inaugura el lado más retorcido del disco, con la aparición de J.Carlos en las voces principales y el cambio de registro de Ana, en un tema mucho más tenso que los anteriores, de erotismo contenido. Escuchar cómo la rigidez y dureza del ritmo se va rompiendo con las guitarras descendentes y las notas desordenadas del teclado es una delicia.

Pero espera, porque viene algo mejor aún. Elugelab sorprende con una inmersión de lleno en una distopía de manual, con una voz revestida de carácter oficial que nos aconseja los pasos a seguir ante lo que parece una situación apocalíptica. Aunque está basado en acontecimientos históricos, es su potencial para sugerir e incentivar la imaginación lo que lo hace destacar. Los teclados realzan la atmosfera noir a lo Blade Runner (Vangelis), todo ello rematado con la percusión sintetizada que lo convierte en un tema bailable.

Vertigo también llama la atención, y no es de extrañar que haya sido elegido por el grupo como primer single. Las voces se abandonan a los ambientes teñidos de desesperanza y confusión, y como contraste los ritmos, guitarras y teclados aportan fuerza de sobra para que el conjunto sea otro himno que añadir al baile de los malditos. Junto a Harakiri, forman los temas más enérgicos y molones, esos que quieres escuchar a buen volumen.

Gem, Tigre y Origen representan el lado más calmado del álbum. Gem recuerda a la onda de Vida pero acentuado por los punteos de la guitarra reverberante. El ambiente de Tigre me evoca el tipo de ensoñación que vives al viajar en un coche de noche, cuando la oscuridad vuelve un tanto irreal lo que observas desde la ventanilla. Origen, el tema que cierra Contra, se despide con la voz de Ana en un equilibrio entre lo pop y lo siniestro, y de nuevo unos teclados de ciencia-ficción noir, a los que se suman ritmos secos y guitarras atmosféricas. Un buen final que sabe conjugar varias de las facetas que se han ido presentando en este álbum, variado y sorprendente.

Hay multitud de estilos dentro de la escena oscura en los que vale la pena adentrarse, pero la combinación de guitarras y sintetizadores/cajas de ritmo, de rock y electrónica, me parece imbatible, capaz de generar adicción sin caer en la simplicidad. En ese sentido, Paranormales pueden aportar un bueno número de temas con este Contra.

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